40 años sin Lucio

luciocabaxas.jpg_1718483346“La memoria por sí sola no es sino triste nostalgia, cuando la organizamos para soportar la lucha es garantía de victoria “, es la frase del autor de una crónica elegida por el grupo Sin Dueño de Creta, Grecia, al conmemorar el asesinato del cantor Pavlos Fissas el 18 de septiembre de 2013 por una banda neonazi. Viene al caso la cita a propósito de la manta que marcha por Ayotzinapa con un bello retrato de Lucio Cabañas que al pie dice : “Hay memoria”.

 

Mientras transcurría el acto del sábado 29 de noviembre en el Auditorio de la Sección IX de la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) en homenaje al héroe -Lucio- egresado de Ayotzinapa y se hacía difícil estar en el presidium al lado de un compañero normalista que no paró de llorar, pensaba en añadir: ¡ay, memoria!

 

Los familiares del Comandante rindieron testimonio: Erasmo, sobreviviente del secuestro, la tortura y la prisión destructiva por la banda policiaca de Miguel Nazar Haro, el impune dirigente de la Brigada Blanca y de la Federal de Seguridad con licencia para matar guerrilleros.

 

Guillermina, la parte femenina de la columna de Lucio, narró con voz entrecortada la construcción de bases campesinas de apoyo gracias al respeto y admiración al profesor rural defensor de los bosques, las aguas, el cultivo del café, las respuestas a los abusos de los caciques.

 

Pablo, el hermano sacado de su salón de clases en Sonora por el sólo apellido, compartió la historia de los dos hermanos campesinos pobres que encontraron en la Normal Rural de Ayotzinapa las condiciones para estudiar, pese a su edad mayor para el nivel escolar, que al fin cubrieron, hasta graduarse y trabajar de profesores, con Lucio como educador integral y por su acción de maestro-abogado de las causas difíciles y desesperadas en quien todos y todas confiaban.

 

De los 650 desaparecidos en los 70 por la soldadesca en Guerrero, 126 son Cabañas y, aún ahora, el estudiante Cutberto Ortiz es de esta descendencia. Los torpes servicios de inteligencia de los gobiernos corruptos y criminales consideran los apellidos como prueba delincuencial suficiente para reprimir y asesinar.

 

Por mi parte, advertí la necesidad de articular el saber no escrito -danzado, musicado, disfrazado, tal como el que llegó de la Alta Montaña de Guerrero- con el de los productores de conocimiento institucional a los que Lucio solía golpear en sus arengas. Hizo bien, pero sus críticas procrearon un nombre calificativo al llamar “pobrismo” a lo sintetizado en el lema de los últimos comunicados: “Ser pueblo, hacer pueblo, estar con el pueblo”.

 

Hay arengas de las que la Secretaria de la Defensa dio a Luis Suárez para su libro del enojoso título El guerrillero sin esperanzas, donde Lucio habla de Cuba, de China, de la URSS, de Vietnam, de Mao, del Che en términos encomiosos conducidos a la necesidad de no copiar sus proyectos revolucionarios a cambio de asumir su ejemplo y hacer lo propio para las condiciones de México y a sabiendas de que la revolución de aquí no contará con su apoyo. Bastante hacen si sostienen un antiimperialismo militante y actualizado. Son los intelectuales institucionales quienes se empeñan en reducir a propuestas teóricas crecidas para prácticas en situaciones específicas e irrepetibles y con dominios propios, para universalizarlas y reducirlas a dogma. De aquí las diferencias con la comisión de la Liga 23 de Septiembre que procreó división en el Partido de los Pobres cuando Lucio estaba en tratamiento médico.

 

Lucio, en especial, tuvo clara la importancia estratégica de los campesinos y los pobres de Guerrero, y de los trabajadores en lucha de México, lo cual explica que una de las condiciones para liberar al candidato a gobernador Rubén Figueroa fuera que las radiodifusoras y televisoras informaran de la huelga de Medalla de Oro en Monterrey. El pobrismo es aún un calificativo improcedente para el Partido de los Pobres y su Brigada Campesina de Ajusticiamiento. El accionar de ambas instancias eligió blancos militares a la par de ajusticiar caciques y traidores, pese a lo cual, el fin llegó por la traición de José Isabel Robles.

 

La religión católica no puede hacerse a un lado por su influencia ancestral. Una Biblia trajo siempre Lucio, y entre sus colaboradores hubo sacerdotes. El padre Máximo Gómez, de Atoyac, resguardó documentos y hasta restos mortuorios; Sergio Méndez Arceo, el obispo ejemplar de Cuernavaca, aceptó recibir y hacer llegar los 50 millones de rescate por Figueroa, de los cuales sólo llegó la mitad sin las armas y los usos de radiodifusoras y televisoras sobre lo que ocurría. Años más tarde, el PROCUP-PDLP, secuestró al Secretario General del Partido Comunista Mexicano, Arnoldo Martínez Verdugo para que entregara el dinero mal habido utilizado por Arturo Martínez Nateras, miembro en aquél entonces del Comité Central.

 

Recordé lo que Mario Menéndez, principal testimoniante de la lucha armada en América, suele responder sobre la relación entre la revolución y el catolicismo: hay acuerdo, de principio, porque se trata de amar al prójimo hasta sus últimas consecuencias. Cuando en 1980 Fidel recorrió Nicaragua con la Revolución Popular Sandinista en marcha, afirmó que la relación no es sólo táctica sino estratégica. El Comandante Guevara escribe a sus hijos: sientan como propio el agravio a los demás.

 

El Comité Político Ideológico, COPI, fue organizado por el dirigente de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas y hasta la fecha sigue funcionando. Sólo hay que oír y ver actuar a los jóvenes de Ayotzinapa para asombrarse de su claridad y energía. Siguen el ejemplo para ser los maestros a los que los pueblos y comunidades acuden al encuentro de consejos, consuelo y trámite para lograr todo lo que falta.

 

Esta es la emulación revolucionaria como línea practica aunque se le llame de otra manera. Así se construye lo que José Revueltas exige de las organizaciones revolucionarias: “democracia cognoscitiva”, esa construcción de las asambleas, consejos y comisiones para producir el conocimiento colectivo y disponer lo mejor para su práctica efectiva.

 

Hay memoria a los 160 años del Plan de Ayutla, impulsado por el nativo de Atoyac Juan Álvarez para acabar con la dictadura del traidor y vendedor del territorio nacional Antonio López de Santa Anna. Ayutla de los Libres ha sido declarada municipio libre autónomo y no menos de seis municipios más hacen lo mismo gracias al trabajo constante y de años que dejara el ejemplar maestro Othón Salazar y bajo la influencia de la Asociación Cívica Guerrerense de Genaro Vázquez, cuyo hijo del mismo nombre, antes de corromperse, dio lugar como alcalde de San Luis Acatlán a las autodefensas como alternativa a la corrupción de la seguridad de los gobiernos procreadores del Estado corrupto al servicio de los ricos más ricos.

 

Hay memoria. Ser pueblo, hacer pueblo, estar con el pueblo vale hoy y asombra al mundo entero

TELESUR