Las regiones socialistas y Cataluña rechazan los objetivos de déficit de 2017 y 2018

consejo-politica-fiscal--620x349El Ministerio de Hacienda ha comunicado a las comunidades autónomas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera el nuevo reparto de déficit público dibujado para el periodo 2016-2019. Los nuevos objetivos prevén que las regiones bajen su desequilibrio presupuestario desde el 1,66% del PIB del año pasado al 0,7% en 2016, el 0,5% en 2017, el 0,3% en 2018 para llegar al equilibrio en 2019, señalan fuentes del departamento dirigido por Cristóbal Montoro.

Esta nueva senda sustituye a la anterior, que preveía que este año cosecharan un 0,3% de déficit –ahora tendrán dos años más para llegar a la meta– y un 0,7% en 2015, y estará recogida en el Programa de Estabilidad que el Gobierno aprobará mañana.Los objetivos de déficit han tenido un apoyo dispar. Mientras que para 2016 solo ha tenido el rechazo de Cataluña, Valencia y Baleares, con la abstención de Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Cantabria. El resto –Madrid, Castilla y León, Canarias, Galicia, La Rioja, Melilla, Ceuta y Murcia– han votado a favor.

En cuanto a las metas fiscales para 2017 y 2018, la oposición ha sido mayor. Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana, Asturias y las Islas Baleares (del PSOE), además de Cataluña han votado en contra mientras el resto, salvo País Vasco, han votado a favor.

Por tanto, el Consejo de Política Fiscal ha aprobado todas las metas fiscales, ya que Hacienda solo necesita el apoyo de una región para apoyar sus propuestas.

La suavización del objetivo se ha traducido en una mayor distensión en la relación entre Hacienda y las regiones. Además el ministerio ha abierto la mano a inyectar fondos de liquidez a las autonomías según les van presentando sus acuerdos para limitar el gasto público, como pretendía el Gobierno.